Billywood… El autentico “Johnny sin Cash”

Lo conocieron en la calle, solo con su guitarra. Trabajador y viajante itinerante, compositor insaciable y músico on the road. Lo que hace, lo hace de abajo hacia arriba y de dentro hacia fuera. Su evidente juventud descoloca e impacienta al espectador. Sus actuaciones acaban seduciendo a los presentes allí donde va. En La Isla estamos encantados de habernos cruzado en su camino y de tenerlo en nuestro estudio acompañado de nuestro amigo Fran al contrabajo.

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Como si se tratara de una conversación de taberna, hemos hablado con ellos sobre música, realidad y sociedad.

Salud y Rock’n’Roll

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Democracia y el Control de la Opinión Pública

En una democracia como “Dios Manda” no está permitido que los ciudadanos se hagan cargo de sus intereses ni de sus asuntos propios, solamente una clase especializada de hombres son los encargados de decidir cuáles son los intereses comunes. Esta minoría poderosa es la que decide, ejecuta, controla y dirige que es lo mejor para la convivencia y la armonía de la gran mayoría de la población a la que llaman “rebaño desconcertado”. La única función de este rebaño desconcertado en una democracia “Como Dios Manda” consiste en ser espectadores en vez de participantes, y a cambio, de vez en cuando gozarán del favor de decidir quién quiere que sea su nuevo líder.  Una vez liberados, deben volver a su posición de espectadores.

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Para que todo esto funcione hay que domesticar a ese rebaño desconcertado.  Y la mejor forma de hacerlo es mediante la fabricación del consenso. Esto se consigue a través de los llamados “intelectuales responsables” que están al servicio de esa pequeña minoría poderosa y dueña de la sociedad. Se trata de crear en la población un consenso en función de los intereses de esos dueños de la sociedad, por ejemplo; a nadie le gusta que su país participe en una guerra donde obviamente moriría muchísima gente. Pero si todos los medios de comunicación (controlados por esa minoría) comienzan a bombardear a su población con imágenes de civiles decapitados, de testigos contando atrocidades, y al mismo tiempo solamente nos muestran la versión que beneficia a sus intereses, la población comenzará a ver con mejores ojos la intervención militar. Si además de eso, dicha intervención se proclama a los cuatro vientos, que se hará en nombre de la democracia y en nombre de la paz, prácticamente se habrá conseguido el consenso de ese rebaño desconcertado. Y a la minoría de dicho rebaño que todavía no esté de acuerdo, se la desprestigiará en cada movilización tachándola de minoría alborotadora y descerebrada, que lo único que hace es alterar la armonía en la que vivimos en esta democracia “como dios manda”.

Por lo tanto, el control de la opinión pública es la mayor preocupación de las corporaciones. Para ello es importante hacer que el rebaño desconcertado esté distraído en todo momento, y asegurarse de que asuma su rol de espectador. Para ello los ciudadanos deben estar atomizados, segregados y solos, no puede ser que pretendan organizarse, porque entonces dejarían de ser meros espectadores  y pasarían a ser participantes activos, y eso sería una verdadera amenaza para esa minoría poderosa. Eso se consigue inculcando valores como que lo bueno de esta vida es poder consumir cada vez más y mejor, y poder vivir igual que esa familia de clase media que aparece en la pantalla, exhibiendo conceptos como armonía o patriotismo mediante slogans vacíos que no puedan recibir ninguna oposición, como por ejemplo que  lo mas importante es nuestra paz y nuestra libertad.  Todo el mundo estaría de acuerdo con esa frase, es un eslogan vacío, no significa nada y no puedes oponerte. Sin embargo, esa gente que destruye esa paz y esa armonía, son los únicos que parecen ser consientes de las decisiones que se toman, no quieren ser espectadores, son los ciudadanos más inteligentes y libres del rebaño desconcertado porque quieren ser participantes activos para poder cambiar aquello que ven injusto, son un soplo de vida de una sociedad saturada de información y sin capacidad de reflexión y análisis.

Lupen

Chuck Berry, El Rey Negro

Su nombre es sinónimo de rock & roll. Sin él no existiría la música como la entendemos ahora. El autentico arquitecto… La columna vertebral del sonido rocker. Quizá no fuera la figura numero uno de este género… era negro… pero si la más relevante e influyente.

Chuck

Si Elvis es el Rey… El hombre del que hoy hablaremos es “El Padre del rock’n’roll”!!!                                            Y como dijo John Lennon: si alguna vez el rock’n’roll tuviese que cambiar de nombre, se rebautizaría… Chuck Berry!!!