¿Os Apetece un Trago?

Acompañante de los solitarios. Pecaminoso elixir que despreocupa a los preocupados hace cantar a los tímidos y regala el olvido a aquellos que viven el instante. Para aquellos que prefieren la taberna a la misa. Porque la supremacía no está escrita en la bíblia ni en el corán, sino en el borde de una copa llena para salvarnos de la peste del insomnio… Porque el instante es mejor bebérselo que llorarlo.whiskey and R'n'R

Y ya que cumplimos dos añitos os vamos a invitar a dar un paseo por las mejores tabernas, cantinas y bares de La Isla ¿Os apetece echar un trago?

Salut y Rock & Roll!

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Profesional

Llega a su casa. Ha sido otra dura jornada de trabajo. Besa a su mujer, hace tiempo que ella no le pregunta como le ha ido el día. Su hija recién nacida duerme plácidamente en su cuna.

Se dirige al baño. Necesita una ducha. EL gran espejo delata su otro yo, y el lo mira y le dice, y se dice:

–          ¿Qué quieres que haga? Es mi trabajo

–          Cumplo ordenes… Por eso me pagan. Ademas, tengo que mantener a mi familia.

–          Si no lo hago yo, lo hará otro.

Pero en el espejo, su otro yo, ese otro yo lo misa impasible.

tortura dibujoMira a su victima, sorprendido del odio que ésta siente hacia él. ¿Es que no entiende que es mi trabajo? ¿Qué es mi obligación?

No ha logrado que su víctima hable. No logra comprender qué es lo que empuja a estas gentes a no colaborar por el bien común.

El verdugo finaliza su jornada, se quita la placa, deja los utensilios de tortura bien ordenados en su lugar, se deshace del uniforme y sale a la calle disfrazado de ciudadano.

Se siente una persona normal. Ha cumplido, un día más, con su obligación de buen ciudadano.

El Nacionalismo, Una Patología Contagiosa

Los nacionalismos se alimentan, entre otras cosas, de las crisis económicas. Y la globalización es la gran fábrica de quiebras financieras, desastres naturales y guerras. De que iba a vivir sino el capitalismo.

La globalización nos permite comprar producnacionalismo-2-300x223tos de cualquier parte del mundo. Entre otras muchas cosas, este hecho provoca la reivindicación de los intereses autóctonos y la defensa de aquello que nos es próximo, de “nuestra” tierra, aflorando nuestros más profundos sentimientos tribales. Solamente nos interesa la autenticidad de lo próximo, de lo nuestro.

Ante una crisis económica en la que los ciudadanos se sienten engañados. Se han quedado sin esa casa que el gobierno promocionó, sin ese trabajo con el que creían tener la vida solucionada. Les han cerrado escuelas, hospitales y la subida del precio del transporte, la luz, el agua y el gas parece no tener fin. Creían que sus representantes políticos velarían por sus intereses. Ilusos…

Es entonces cuando florece de dentro de los ciudadanos, el sentimiento de crear una identidad propia. Para ello, es vital la creación de un enemigo. Un enemigo, que será el culpable de su situación. A ese enemigo, unos le culparán de no dejarles ser “libres” y otros apelaran al más profundo y castizo sentimiento patriótico de la unidad. El nacionalismo resulta ser un virus altamente resistente y contagioso si se alimenta de esos poderes sentimentales, a los que parece que el ser humano es ahora más sensible que nunca, puesto que el uso de razón, de pensamiento crítico y de ciudadanos preguntones, escasea cada vez más en este mundo.

La Charlatanería, es la gran virtud de los buenos nacionalistas, su misión; que los ciudadanos se enfrenten a ese “enemigo”, culpable del empeoramiento de su situación, usando la patria como antídoto a todos los males de la sociedad.  Los políticos y los medios de comunicación se ocuparán de guiar el camino a esos charlatanes, tipos únicamente capaces de repetir religiosamente lo que oyeron el día anterior en esos medios. Todos;  políticos, medios y charlatanes, controlarán las inquietudes y anhelos de la población.

El nacionalista, irá adquiriendo la sensación de pertenecer a una especie de élite, a una minoría selecta. Esa “identidad”, fruto de un vacío interno, hará que el nacionalista carezca de sentimiento altruista y adoptará símbolos y frases identificados con su patria que no cesará de repetir. Solo le interesará lo perteneciente a ella, lo de fuera, no le incumbe. Y propondrá su patria y su sentimiento nacionalista a todos los males de su territorio. Todo ello desembocará en una patología de fanatismo nacionalista que hará aumentar sus niveles de egoísmo, pudiendo incluso crear una sensación de superioridad en la que aquel que no crea en su patria, no será digno de vivir en ella.

 Reconoceos a vosotros mismos

Reconoced lo que sois

Abandonad la tonta manía

De ser lo que no sois (1)

by Lupen

(1) . La estupidez del nacionalismo. Por Lu Tao.  
Fernando Ventura. Ed. Las siete entidades 2011