Cuando el Barrio Dejó de Ser Nuestro

Recuerdo que apenas teníamos once años cuando íbamos al otro lado de las vías del tren, allí, un montón de vías muertas y vagones abandonados se convertían en el perfecto escenario de nuestras aventuras. Un tramo de carretera de fuerte pendiente era nuestro acceso a las vías, ese trozo de carretera se había convertido en un pequeño cementerio de coches abandonados. Recuerdo que nos subíamos a esos coches y les quitábamos el freno de mano y bajábamos por esa pendiente hasta que chocábamos con los otros coches siniestrados. Era emocionante… sant andreu dibuix byn

Ahora, un enorme centro comercial se levanta imponente para que la gente del  barrio compre allí todo lo que no necesita mientras los comerciantes, vecinos de toda la vida, cierran sus pequeños y humildes negocios. “La Maquinista traerá mil nuevos puestos de trabajo al barrio de Sant Andreu” decían los periódicos. Los pequeños propietarios y sus empleados de toda la vida obligados a cerrar no eran contabilizados por esos periódicos. En La maquinista los más pequeños  ya no pueden jugar a pelota, ni a las canicas, ni siquiera correr. Pero sus padres podrán comprar su felicidad con videojuegos con los que pasarte el resto de tu infancia y adolescencia ante la pantalla.

En el otro extremo del barrio, justo al cruzar la meridiana, un inmenso descampado se abría ante tus ojos. De bien pequeño mi madre me llevaba a una de esas masías, allí me enseñaron a coger zanahorias, cebollas y demás hortalizas. Ya no recuerdo como se hace… Lo que sí recuerdo, es que allí, en ese inmenso descampado enterré a mi gata. Una siamesa de cola corta, cariñosa, afable y divertida. Justo en el mismo lugar donde ahora se levanta ese gran templo del ocio. Allí, para entretenerte debes pagar un precio, y las grandes pantallas y otras máquinas harán el resto…

Cuando éramos niños las peonzas eran de madera, y el juego más jugado en el barrio consistía en que uno lanzaba la peonza y mientras esta rodaba, el resto teníamos que partirla lanzando las nuestras con fuerza. Cada uno se pintaba la suya o le ponía chinchetas para crear efectos cuando rodaban. Las canicas o las chapas eran también bastante comunes en las calles y los parques de mi barrio. Ahora las peonzas son de plástico e imposibles de personalizar y si se te ocurre lanzarlas con fuerza contra el suelo te quedarás sin. Ya nadie tiene chinchetas en casa, las canicas son peligrosas si los niños se las tragan y con las chapas cualquier niño se puede cortar. En el barrio los parques están separados por zonas cercadas con palos de madera, aquí los perros, aquí los niños, aquí no se puede pisar, aquí no se puede fumar, aquí no se puede jugar a pelota… En el barrio, los niños cada vez tienen menos derecho a ser niños.

El barrio ya no es lo que era. Recuerdo las hogueras en el robledillo, al lado de las vías. Nos bastaba con una guitarra, unas palmas y cien duros por cabeza para unas xibecas y algo de hachís para pasar la mejor de las noches. Si te tocaba parar a “mosca” ya sabias a lo que te atenías y que no había vuelta atrás. A todo esto ahora se le llama vandalismo y es mejor que no se te ocurra bajar a la calle con tu guitarra y echar unas palmas mientras otro hace una hoguera.

Recuerdo algunos sitios que fueron durante años, el punto de encuentro de la gente del barrio. Lugares como La Lira o el Versalles, que cuando abrías la puerta, una bocanada de humo se escapaba como liberándose. Eran sitios oscuros, allí los preocupados se despreocupaban y entre copa y copa los solitarios encontraban consuelo. Los mejores tertulianos conjuraban y conspiraban mientras aquellos corazones solitarios apuraban hasta el último segundo esperando salvarse de la peste del insomnio.

Ahora,  la intimidad de la oscuridad ha sido sustituida por el exhibicionismo de la luz, el humo por el incienso, la cerveza y el vino por un surtido de tés y cafés de cualquier rincón del planeta, las tertulias se hacen ahora frente al calor hipnótico de las pantallas y los corazones solitarios han tenido que buscarse otros lugares.

Por la mañana, cuando el barrio se despertaba las calles olían a pan recién horneado y a café tostado. El zapatero abría su taller, y un aroma a cuero y betún se concentraba frente su puerta.  A mí me gustaba pasar por la plaza de las palmeras y sentir el olor a madera húmeda y recién cortada que salía de esa gran carpintería familiar y su enorme almacén lleno de maderas cortadas de todos los tamaños. Su dueño, un hombre de unos ciento cincuenta quilos se paseaba por allí atendiendo a los clientes, siempre con el lápiz detrás de la oreja, y mandando a cortar las maderas a los chicos de dentro. Uno de ellos, amigo mío de la infancia, estuvo trabajando allí los últimos seis años hasta que cerraron. La Plaza de las Palmeras ya no huele a madera, en su lugar un supermercado vende comida barata plastificada.

Todavía recuerdo cuando iba con mi abuela al mercado. Una fiesta de aromas, colores y sonidos me envolvía quedándome embobado con alguna maravilla de un mundo todavía por descubrir mientras mi abuela me estiraba del brazo. Entonces se oía un silbido. Era el inconfundible silbido del afilador que se abría paso entre la multitud con su motocicleta, con arte de artesano comenzaba a afilar los cuchillos de carniceros, pescaderos y demás vecinos. Las persianas cerradas son ahora mayoría y la mugre se apodera cada vez más de ellas. Pocos son los puestos que resisten la embestida de la comida artificial, plastificada y barata. Solo un tímido goteo de vecinos se deja caer de vez en cuando y el silbido ha sido sustituido por el incómodo silencio del abandono.

El barrio ha dejado de ser de su gente. En las calles los negocios familiares han dejado paso a las grandes marcas, cadenas de alimentación, fruterías transgénicas, hornos de pan prefabricado y centros comerciales y de ocio. En el barrio. Los colores, los sabores, los olores, y hasta las ideas se fabrican a escala industrial. Las consciencias son esterilizadas. La felicidad se confunde con el coche o con un móvil de última generación. Las calles de adoquines, esos adoquines que lograron frenar a los fascistas en julio del 36, son sustituidos por el olvido del alquitrán. La lucha de unos pocos es controlada e institucionalizada y las iniciativas y propuestas alternativas deben ser ecológicas y sostenibles. Lo más gracioso es que los mismos que permitieron que el barrio dejara de ser de su gente, ahora hacen visitas guiadas y cuentan a la gente de fuera como era antes el barrio.

Lupen.

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Pablo, el Nuevo Mesías de la Democrácia

El caso es que no quería, no me apetecía, mencionarme sobre el tema. Sin embargo, finalmente, después de hablar con algunas amistades, y de leer algunos artículos realmente sorprendentes, más que por el autor, por el medio donde se publican. Y no lo digo por estar a favor o en contra, sino por la falta de rigor y de capacidad para cuestionar algunas evidencias sobre la realidad que nos imponen. Voy a intentar explicar lo mejor posible mi decepción, hacia una parte de la ciudadanía, por ser incapaz de cuestionar, a aquél que nos regala el oído.el roto manipulacion

Durante los últimos años, estamos comenzando a vivir bajo un contexto grave a nivel social y democrático, con un empobrecimiento de la población y una clase media que parece tener los días contados. Donde existe una minoría poderosa que decide qué es lo que les conviene a los ciudadanos, una minoría que crea el consenso y los valores que todo buen ciudadano debe tener, a través de los medios de comunicación y que nos vende una guerra, una privatización de lo público como el que nos vende un jabón. Pero esa elite política se encuentra cada vez más erosionada y su credibilidad se encuentra bajo mínimos.

Pero tranquilos… Tenemos un  nuevo mesías. Lo llaman “el fenómeno” Podemos. Y viene dispuesto a preservar la paz democrática. Pero primero me gustaría empezar por el principio, o al menos por aquél principio en el que un servidor dio de forma casual y gracias a internet con un programa que se llamaba Ford Apache, cuya introducción era llevada a cabo por un chico joven, con el pelo largo y con una oratoria y un discurso que me dejaron bastante perplejo. Ese era un discurso que podría ser muy afín a mi modo de ver y analizar la realidad y el sistema en el que vivimos, salvo algunos puntos. El caso es que por fin encontraba un programa de debate en el que nadie se presentaba como neutral. Donde se analizaba con bastante profundidad los temas que se trataban, y lo más importante, no existía una censura en cuanto al contenido, los tertulianos podían nombrar empresas, empresarios y llevar a cabo una crítica al sistema como tal. Por lo tanto la información usada para levar a cabo los debates, no se veía afectada por unos intereses económicos, ya sean por parte de anunciantes como de accionistas, porque dicho medio prescindía de ellos.

Aunque la posición política de Pablo no era del todo afín a la mía, me parecía interesante su programa. Recuerdo un programa en el que se hablaba sobre el tema  que trata el libro de Pascual Serrano “Traficantes de Información”. Un libro que destapa a los dueños de los grandes medios, su historia y sus finanzas. Los mismos dueños que los de las grandes multinacionales y que bajo la excusa de la libertad de expresión manejan, controlan y deciden qué noticias debemos conocer y bajo qué punto de vista ideológico deben ser redactadas.

Fue un programa que dejó claro quién está detrás de las televisiones privadas y porqué según qué discursos no son admitidos en los grandes medios.

La realidad es que aquellos discursos que llevan implícita una crítica al sistema democrático actual y sobre todo al capitalista, y sean capaces de destapar sus evidencias, su funcionamiento real y su falta de escrúpulos, serán discursos que no tendrán lugar en la TV, ni en los periódicos más leídos, ni en las emisoras más escuchadas. No interesa que la gente vea esa crítica al sistema y esas alternativas como algo viable. Si eso ocurriera el capitalismo correría grave peligro. Para eso están los medios de comunicación privados, para ejercer su derecho a censura sobre la población y así controlar la opinión pública.

Partiendo de esa base, que también compartía Pablo. Pablo decidió dar el salto a los canales privados de la TDT. Curiosamente la primera tertulia en la que participó Pablo fue en Intereconomia. La verdad, resultaba divertido ver como un joven con coleta les daba un rapapolvo a ese montón de caspa con corbata. A partir de ahí comenzó a aparecer en todas las tertulias; de mañana, tarde y noche, de las demás televisiones como Cuatro, La Sexta , Antena 3 o Telecinco.

Algo no cuadraba. El señor Pablo Iglesias, que poseía un discurso con una crítica al actual sistema, sobre todo al sistema capitalista era aceptado en todos los platós de las televisiones privadas. ¿Por qué se aceptaba ese discurso ahora? ¿Por qué Pablo Iglesias y no otra persona?

Entonces apareció “Podemos” y mis dudas comenzaron a disiparse. La verdad es que el slogan “Podemos” me ayudó bastante puesto que estamos ante un eslogan vacío. No nos dice nada pero podríamos estar todos de acuerdo. Es como si yo dijera: “Lo más importante en la vida es la libertad”, todo el mundo estará de acuerdo, por lo tanto no he dicho nada, es un eslogan vacío, no se posiciona, no se compromete, no concreta. Eso sin contar con esa inevitable comparación con el “yes we can” de Obama, o con el poderío de “La Roja” que parecía darle de comer a todos los españoles.

Si analizamos la situación sociopolítica del momento estaremos de acuerdo en que una parte de la ciudadanía, que la podríamos llamar de “izquierdas”, se encuentra profundamente desengañada con la política, y su confianza hacia los políticos cae en picado a un ritmo vertiginoso. Esa parte, muy numerosa, de esa ciudadanía desengañada, corre el peligro de rebelarse. Y ahí es donde entra en escena Podemos. Su función no es otra que la de amedrentarla y que vuelva a creer en este sistema que nos da a escoger cada cuatro años cual queremos que sea nuestro nuevo líder.

Podemos no rompe el bipartidismo, al contrario, será una parte del bipartidismo que viene. Y su discurso perderá credibilidad porque no predican con el ejemplo, igual que en su funcionamiento interno, en Podemos las decisiones las toman dos personas, el resto, tiene opinión pero esta no cuenta.

En un país con un alto riesgo de rebelión, Podemos tiene la función de preservar esta paz democrática que permite que sigamos trabajando explotados pero callados, que sigamos consumiendo en busca de la felicidad, una paz democrática que parece ser el pilar sobre el que se sustenta el capitalismo y que nos está saliendo muy cara. Podemos debe evitar la rebelión y debe hacer que los ciudadanos vuelvan a creer en la democracia. Y los ciudadanos nos volvemos a creer lo que la TV nos cuenta.

 Lupen.

 

El Guión ya Estaba Escrito, es el Momento del Estrujón Final

Asistimos a un gran circo, un gran teatro… el guión ya está escrito, revisado, y aprobado por los directores (los que acabaran llevándose todo el pescao). Está todo perfectamente sincronizado, y está saliendo a la perfección.  A estos directores les costó años y años controlar la opinión pública. Pero finalmente consiguieron que casi todos los medios de comunicación fueran privados, o sea, suyos. Canales de TV,  emisoras de radio, periódicos, internet, editoriales, revistas… Información en todo momento y desde cualquier lugar. Era el momento de abrir el telón, la gente estaba completamente aborregada y sin capacidad de pensar… Era el momento del estrujón final, de que comenzara la función, el guión estaba listo para ponerse en práctica.

Comienza la crisis, y en este gran teatro en el que asistimos, los actores principales no son los deseados para llevar a cabo el guión. Solamente hay que esperar a que lleguen las elecciones. Dominando la opinión pública, les harán culpables de la crisis y harán que la gente vote en masa a los partidos más afines a los guionistas, aquellos que cumplirán a rajatabla todo aquello que les ordenemos. No hay mejor mandar que el mandar obedeciendo…

Los que escribieron este guión, llamémosle Troika, FMI, BCE o simplemente las grandes corporaciones, después de las elecciones ya tenían a los actores que acabarían siendo los malos de ese circo ficticio. Un circo en el que nosotros, el pueblo, somos los animales que obedecen a base maltrato, desnutrición y muerte, creyéndonos que mas allá de las lonas del circo no existe otra vida. Los malos de la película, serán los políticos. El objetivo del guión es desprestigiarlos a través de los grandes medios, los cuales solo hablarán mal de los políticos de turno, pero no de lo que las grandes empresas como CocaCola, Nestlè, Google Nike, Inditex, etc..   defraudan, explotan y matan a comunidades enteras . Será entonces el momento en que la gente, atontada, aturdida y sin capacidad de pensar, dejará de confiar en sus presidentes,  pero seguirá confiando en este sistema al que se le llama democracia y pedirá unas elecciones anticipadas. Ese será el gran momento para los directores y guionistas de esta gran obra del capitalismo.  Si en este sistema democrático votar sirviera para cambiar algo, ya lo hubieran prohibido. Por lo tanto, con la clase política desprestigiada y elecciones anticipadas, el resultado será un estado sin gobierno político, en el que se dará a esos directores un cheque en blanco entregando todos los servicios públicos y recursos naturales.  Ya escenario perfecto para mandar a sus grandes empresas globalizadas para que lleven a cabo el arte de la explotación.

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 Luego nos seguirán machacando con la publicidad, esa que nos seguirá mostrando en todas partes, todo aquello que nunca tendremos. Para paliar nuestra hambre lo harán con la más efectiva  brutalidad de las fuerzas del orden. Luego, nos dejarán morir de hambre, de sed, de frío, de calor… y de miedo…

Solamente la desobediencia nos hará sentir libres. Solo si caminamos juntos podremos disfrutar i vivir del camino, donde al fin y al cabo reside la verdad, porque esta no se encuentra en el puerto de destino, sino en el viaje.

Lupen

Al capitalismo se le acaba el crédito

La filosofía del capitalismo es, para los mismos que lo emplean, la de… ganemos dinero hoy y mañana ya veremos, el capitalismo carece de ideología… y el poder político se convierte en su servidor…  solo tenemos que ver la puerta giratoria en la que muchos políticos acaban siendo gestores económicos de empresas que ellos privatizaron antes.  Podríamos decir que el capitalismo es como una religión o creencia en la que los políticos, sea cual sea su ideología, si llevan a cabo practicas capitalistas y se convierten en su fiel servidor, el capitalismo les dejará mandar en su país…

El capitalismo ha estado usando la información para mantener desinformada a la ciudadanía, y ha aplicado la cultura del miedo a aquellas personas que dependen de su trabajo para poder vivir…     Ha usado la palabra “libertad” para poder tener carta blanca en todos sus movimientos… libertad de comercio, libertad de producción, libertad de prensa, desregulación laboral, etc…

Pero el capitalismo no tiene un plan a largo plazo… como decíamos… su filosofía es: “sobrevivamos hoy y ganemos dinero y luego ya veremos”… uno de sus talones de Aquiles es el consumismo… durante años se ha vendido la idea al mundo entero que para enriquecerse como país, hay que exportar, exportar y exportar… la globalización le dio muchísima fuerza al capitalismo y libertad para poder hacer y deshacer…   Pero todos los países no pueden exportar… alguno tendrá que importar, no? El resultado ha sido que cada vez se consume menos… que cada día crece el número de población dentro del umbral de la pobreza, cada vez hay menos países ricos… no hay a quién exportar… no hay quien consuma cosas innecesarias… Y al capitalismo se le acaba el crédito, la gente está dejando de consumir… a demás quieren saber lo que está ocurriendo de verdad porque la tele no se lo dice…

Una de las únicas salidas del capitalismo es la creación de guerras… la venta de armamento crea mucho dinero…y la regeneración de un país hace que su PIB suba de manera exponencial y genere mucho capital.

Existe algo que está por encima del capitalismo y del FMI… algo que puede exigirles explicaciones y responsabilidades…   Los ciudadanos… El pueblo…  Pero para ello tenemos que estar bien informados de cómo funciona realmente todo…  y no basta con indignarnos frente a la pantalla de nuestro ordenador… esa indignación no sirve para nada… nuestras redes deben ser reales… como dijo Isaac Rosa durante las movilizaciones mineras del año pasado…

Mientras nosotros escribimos posts y tuits de denuncia contra los recortes (yo el primero), ellos se encierran en los pozos, paralizan el tráfico, levantan en pie de guerra comarcas enteras, y finalmente echan a andar por la carretera. Mientras nosotros pintamos ingeniosas pancartas y componemos simpáticos pareados para gritar en manifestación, ellos se enfrentan a cuerpo con la Guardia Civil. Mientras nosotros retuiteamos y damos miles de “me gusta” para apoyar las reivindicaciones de los colectivos más castigados, ellos van pueblo por pueblo dando y recibiendo abrazos, compartiendo comidas y techo. Mientras esperamos al próximo aniversario para volver a tomar las plazas, ellos se plantan en la Puerta del Sol tras haber hecho suyas las plazas de todas aquellas localidades por las que pasaron.
La lección está clara: ante el ataque total contra los trabajadores, estos no son tiempos de hashtag, sino de barricada. Frente a la solidaridad efímera de la red social y la indignación inofensiva, son tiempos de caminar juntos, de compartir encierro o marcha, de encontrarse en las calles, de abrazarse como ya no nos abrazábamos, como estos días se abrazaban los mineros con quienes los esperaban a la entrada de cada pueblo.

23/02/2013

El Capitalismo y Los Medios De Creación De Opinión Publica

Los medios de información o mejor dicho… industria de creación de opinión publica… herramienta indispensable para cualquier gobernante  que esté a los pies del capitalismo… Nos marean con cifras, tantos por ciento y siglas que no sabemos para que coño sirven.

Por ejemplo nos dirán que si el PIB sube quiere decir que eso es bueno para el país…

Bien… pues para que esa cifra suba… se puede considerar positiva cualquier catástrofe… ya sea natural o provocada… una epidemia sanitaria haría aumentar la producción de medicamentos y gastos sanitarios…  Tras el terremoto de Japon en 2011, los inversores internacionales… atraídos por las expectativas de beneficio en la reconstrucción del país, depositaron 956 millones de dólares para comprar acciones de empresas japonesas. La semana anterior esa cifra era de 180 millones… Días después, el yen alcanzó su nivel mas alto desde la segunda guerra mundial… Al capitalismo le van cojonudas las catástrofes humanas…

De hecho Isabel San Sebastián periodista mesetaria y casposa, tras el terremoto de Lorca en Murcia… que dejó 9 muertos y 7500 familias sin casa… dijo que… como faceta positiva, eso reactivaría la industria de la construcción… Lo peor de todo es que eso es cierto… es cierto porque el sistema en el que vivimos es el que permite a los grandes emporios enriquecerse con el saqueo a un país sin importar el nivel de desigualdad y la pobreza que genere.

Vivimos en un sistema que permite que habiendo medicamentos la gente siga muriéndose de SIDA… un sistema donde la industria farmacéutica consiste en tratar, creando una dependencia, mas que en curar… en los medicamentos para el colesterol, la diabetes, el sida o cualquier enfermedad crónica, el paciente continuará el tratamiento por el resto de su vida… Los medicamentos que curan al paciente… no son rentables…

Vivimos en un sistema en el que cuando hay un problema… se paga a alguien para que lo atienda… no para que lo resuelva…  Por lo tanto cuanto mayor es el problema, más ganan los que se dedican a afrontarlo… Los fabricantes de armas se arruinarían si no hubiera guerras… y las empresas farmacéuticas si sus medicamentos acabasen con las enfermedades…

Podríamos poner el ejemplo de la delincuencia común… con la cantidad de empresas que se lucran con ello (empresas de seguridad, abogados, peritos, policías…etc)… Si la gente dejara de delinquir desaparecerían esas empresas… por tanto no solamente esas empresas atienden ese problema sino que evitarán la aparición de una solución.

Este sistema, el mismo que lleva años explotando las riquezas de los países pobres… y que permite que millones de personas no tengan acceso a agua y alimentos es un sistema que debemos rechazar… Y es que ahora nos ha tocado a nosotros…

Durante mucho tiempo nos han hecho entender que hay que avanzar, progresar, consumir, ganar cada vez más…  Inculcándonos estos conceptos los capitalistas se han enriquecido a nuestra costa y mucho…

Pero ahora ha estallado todo este sistema… y los gobernantes, bancos y grandes empresas solo les queda una fuente para enriquecerse… Los servicios públicos… aquellos servicios indispensables para la supervivencia  del pueblo… La educación y la sanidad, servicios a los cuales cada vez será mas caro acceder actuaran como filtro para que los mas desfavorecidos no puedan aspirar a formarse ni a tener una calidad de vida… Las condiciones laborales estan quedando ya en manos de los empresarios dejando indefensos a los trabajadores que harán lo que sea para poder llevar el pan a casa… Además no podremos quejarnos… La justicia ya no es accesible a los pobres.

En cualquier caso… la herramienta del capitalismo para que esto sea posible son los medios de información…y la educación… la nueva ley educativa hará que los niños no piensen… sino que comulguen… España… este año …se va a transformar en un cajero, una comisaria… y una sucursal del Vaticano… Y es que desgraciadamente las vias de difusión mediatica siguen arrastrando y atontando a grandes sectores de la opinión publica…

Por eso ahora mas que nunca, los medios libres… en el caso de La Isla,  radio bronka, cobran importancia…